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El Ibex 35 comenzó el año 2026 con un crecimiento del 1,1%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 17.492 puntos.
El Ibex 35 comenzó el año 2026 con un crecimiento del 1,1%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 17.492 puntos.
Este aumento se produce tras un año excepcional en 2025, donde el índice creció un notable 49,3%, gracias al buen desempeño de acciones como Grifols y del sector bancario, aunque algunas como Telefónica mostraron caídas.
El Ibex 35 comenzó el año 2026 con un crecimiento del 1,1%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 17.492 puntos.
Este aumento se produce tras un año excepcional en 2025, donde el índice creció un notable 49,3%, gracias al buen desempeño de acciones como Grifols y del sector bancario, aunque algunas como Telefónica mostraron caídas.
Los analistas han expresado preocupación por una posible corrección del mercado tras este prolongado rally, sugiriendo que el impulso positivo podría estar acercándose a su fin.
El Ibex 35 comenzó el año 2026 con un crecimiento del 1,1%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 17.492 puntos.
Este aumento se produce tras un año excepcional en 2025, donde el índice creció un notable 49,3%, gracias al buen desempeño de acciones como Grifols y del sector bancario, aunque algunas como Telefónica mostraron caídas.
Los analistas han expresado preocupación por una posible corrección del mercado tras este prolongado rally, sugiriendo que el impulso positivo podría estar acercándose a su fin.
Simultáneamente, el EuroStoxx 50 también inició el año en ascenso, mientras que en Estados Unidos, el índice Nasdaq experimentó una ligera caída.
El Ibex 35 comenzó el año 2026 con un crecimiento del 1,1%, alcanzando un nuevo máximo histórico de 17.492 puntos.
Este aumento se produce tras un año excepcional en 2025, donde el índice creció un notable 49,3%, gracias al buen desempeño de acciones como Grifols y del sector bancario, aunque algunas como Telefónica mostraron caídas.
Los analistas han expresado preocupación por una posible corrección del mercado tras este prolongado rally, sugiriendo que el impulso positivo podría estar acercándose a su fin.
Simultáneamente, el EuroStoxx 50 también inició el año en ascenso, mientras que en Estados Unidos, el índice Nasdaq experimentó una ligera caída.
Se anticipan variaciones en el mercado tras la publicación de actas de la Reserva Federal, lo cual podría tener un impacto significativo en las expectativas sobre tasas de interés.
La economía europea, especialmente la alemana, está atravesando una crisis marcada por problemas en la industria automotriz y manufacturera.
La economía europea, especialmente la alemana, está atravesando una crisis marcada por problemas en la industria automotriz y manufacturera.
En Alemania, empresas significativas como Volkswagen y BASF han comenzado a reducir su fuerza laboral debido a la creciente presión de los costos energéticos y la competencia de China en el sector de vehículos eléctricos, que ha reducido la necesidad de mano de obra. Como consecuencia, el desempleo ha aumentado, afectando principalmente a los trabajos cualificados. Esta dinámica ha contribuido a que el índice manufacturero PMI baje a su nivel más bajo en diez meses, alcanzando un PMI de 47 en diciembre, lo que indica una contracción del sector.
La economía europea, especialmente la alemana, está atravesando una crisis marcada por problemas en la industria automotriz y manufacturera.
En Alemania, empresas significativas como Volkswagen y BASF han comenzado a reducir su fuerza laboral debido a la creciente presión de los costos energéticos y la competencia de China en el sector de vehículos eléctricos, que ha reducido la necesidad de mano de obra. Como consecuencia, el desempleo ha aumentado, afectando principalmente a los trabajos cualificados. Esta dinámica ha contribuido a que el índice manufacturero PMI baje a su nivel más bajo en diez meses, alcanzando un PMI de 47 en diciembre, lo que indica una contracción del sector.
Paralelamente, otros países como España e Italia también enfrentan caídas en su actividad industrial, reflejadas en sus índices PMI por debajo de 50, que marcan una contracción. España ha visto un descenso inesperado en su PMI manufacturero, mientras que Italia experimenta caídas en todos los componentes de su índice, lo que complica aún más el panorama para la región europea.
La economía europea, especialmente la alemana, está atravesando una crisis marcada por problemas en la industria automotriz y manufacturera.
En Alemania, empresas significativas como Volkswagen y BASF han comenzado a reducir su fuerza laboral debido a la creciente presión de los costos energéticos y la competencia de China en el sector de vehículos eléctricos, que ha reducido la necesidad de mano de obra. Como consecuencia, el desempleo ha aumentado, afectando principalmente a los trabajos cualificados. Esta dinámica ha contribuido a que el índice manufacturero PMI baje a su nivel más bajo en diez meses, alcanzando un PMI de 47 en diciembre, lo que indica una contracción del sector.
Paralelamente, otros países como España e Italia también enfrentan caídas en su actividad industrial, reflejadas en sus índices PMI por debajo de 50, que marcan una contracción. España ha visto un descenso inesperado en su PMI manufacturero, mientras que Italia experimenta caídas en todos los componentes de su índice, lo que complica aún más el panorama para la región europea.
A pesar de los problemas que afectan a la gran mayoría de los países europeos, Francia se destaca por mostrar señales de recuperación en su índice manufacturero. Este repunte sugiere que, a pesar de las dificultades en las cadenas de suministro, su economía podría lograr estabilizarse y salir adelante en medio de la crisis.
La economía europea, especialmente la alemana, está atravesando una crisis marcada por problemas en la industria automotriz y manufacturera.
En Alemania, empresas significativas como Volkswagen y BASF han comenzado a reducir su fuerza laboral debido a la creciente presión de los costos energéticos y la competencia de China en el sector de vehículos eléctricos, que ha reducido la necesidad de mano de obra. Como consecuencia, el desempleo ha aumentado, afectando principalmente a los trabajos cualificados. Esta dinámica ha contribuido a que el índice manufacturero PMI baje a su nivel más bajo en diez meses, alcanzando un PMI de 47 en diciembre, lo que indica una contracción del sector.
Paralelamente, otros países como España e Italia también enfrentan caídas en su actividad industrial, reflejadas en sus índices PMI por debajo de 50, que marcan una contracción. España ha visto un descenso inesperado en su PMI manufacturero, mientras que Italia experimenta caídas en todos los componentes de su índice, lo que complica aún más el panorama para la región europea.
A pesar de los problemas que afectan a la gran mayoría de los países europeos, Francia se destaca por mostrar señales de recuperación en su índice manufacturero. Este repunte sugiere que, a pesar de las dificultades en las cadenas de suministro, su economía podría lograr estabilizarse y salir adelante en medio de la crisis.
El panorama global se mantiene incierto y fragmentado, con diferentes ritmos de recuperación en los países europeos, frente a desafíos que podrían cambiar significativamente la economía de la región en el futuro.
Los partidos políticos populistas en España intentan recuperar apoyo a pesar de su declive, a través de políticas que podrían dañar la economía y el empleo.
Los partidos políticos populistas en España intentan recuperar apoyo a pesar de su declive, a través de políticas que podrían dañar la economía y el empleo.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha enfrentado críticas incluso de aliados, como Unidas por Extremadura, por medidas como el aumento del salario mínimo y un permiso de diez días por defunción, que están siendo vistas como perjudiciales por la falta de diálogo social.
Los partidos políticos populistas en España intentan recuperar apoyo a pesar de su declive, a través de políticas que podrían dañar la economía y el empleo.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha enfrentado críticas incluso de aliados, como Unidas por Extremadura, por medidas como el aumento del salario mínimo y un permiso de diez días por defunción, que están siendo vistas como perjudiciales por la falta de diálogo social.
El mercado laboral español se encuentra en situación alarmante con 3,7 millones de desempleados reales y una alta tasa de temporalidad, donde un 82,6% de los nuevos contratos son temporales, lo que contribuye a la precariedad laboral.
Los partidos políticos populistas en España intentan recuperar apoyo a pesar de su declive, a través de políticas que podrían dañar la economía y el empleo.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha enfrentado críticas incluso de aliados, como Unidas por Extremadura, por medidas como el aumento del salario mínimo y un permiso de diez días por defunción, que están siendo vistas como perjudiciales por la falta de diálogo social.
El mercado laboral español se encuentra en situación alarmante con 3,7 millones de desempleados reales y una alta tasa de temporalidad, donde un 82,6% de los nuevos contratos son temporales, lo que contribuye a la precariedad laboral.
A pesar de contar con 21,8 millones de afiliados a la Seguridad Social, la estabilidad es cuestionable: el coste laboral medio ha subido un 3% pero los salarios se mantienen bajos en comparación con la media de la UE, y el absentismo laboral genera un alto costo, estimado entre 25.000 y 37.000 millones de euros anuales.
Los partidos políticos populistas en España intentan recuperar apoyo a pesar de su declive, a través de políticas que podrían dañar la economía y el empleo.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha enfrentado críticas incluso de aliados, como Unidas por Extremadura, por medidas como el aumento del salario mínimo y un permiso de diez días por defunción, que están siendo vistas como perjudiciales por la falta de diálogo social.
El mercado laboral español se encuentra en situación alarmante con 3,7 millones de desempleados reales y una alta tasa de temporalidad, donde un 82,6% de los nuevos contratos son temporales, lo que contribuye a la precariedad laboral.
A pesar de contar con 21,8 millones de afiliados a la Seguridad Social, la estabilidad es cuestionable: el coste laboral medio ha subido un 3% pero los salarios se mantienen bajos en comparación con la media de la UE, y el absentismo laboral genera un alto costo, estimado entre 25.000 y 37.000 millones de euros anuales.
Es urgente implementar soluciones efectivas que vayan más allá de las políticas populistas, una cuestión que preocupa profundamente tanto a emprendedores como al mercado laboral en general.
En 2026, España enfrenta una paradoja laboral con la tasa de desempleo más alta de la UE y al mismo tiempo, un 48% de las empresas reporta dificultades para contratar trabajadores cualificados.
En 2026, España enfrenta una paradoja laboral con la tasa de desempleo más alta de la UE y al mismo tiempo, un 48% de las empresas reporta dificultades para contratar trabajadores cualificados.
Los sectores más afectados por esta falta de mano de obra son la construcción, la hostelería y la agricultura. Esta situación se ve exacerbada por una fuerza laboral envejecida, así como por el hecho de que la inmigración no está aportando suficientes trabajadores preparados para los puestos que requieren las empresas en estos sectores.
En 2026, España enfrenta una paradoja laboral con la tasa de desempleo más alta de la UE y al mismo tiempo, un 48% de las empresas reporta dificultades para contratar trabajadores cualificados.
Los sectores más afectados por esta falta de mano de obra son la construcción, la hostelería y la agricultura. Esta situación se ve exacerbada por una fuerza laboral envejecida, así como por el hecho de que la inmigración no está aportando suficientes trabajadores preparados para los puestos que requieren las empresas en estos sectores.
La escasez de mano de obra se está convirtiendo en un obstáculo crítico para el crecimiento económico, incluso más que los altos costos energéticos. A pesar de las reformas laborales destinadas a facilitar los contratos indefinidos, las empresas continúan enfrentándose a una oferta de trabajo que no satisface la demanda existente en el mercado laboral.
En 2026, España enfrenta una paradoja laboral con la tasa de desempleo más alta de la UE y al mismo tiempo, un 48% de las empresas reporta dificultades para contratar trabajadores cualificados.
Los sectores más afectados por esta falta de mano de obra son la construcción, la hostelería y la agricultura. Esta situación se ve exacerbada por una fuerza laboral envejecida, así como por el hecho de que la inmigración no está aportando suficientes trabajadores preparados para los puestos que requieren las empresas en estos sectores.
La escasez de mano de obra se está convirtiendo en un obstáculo crítico para el crecimiento económico, incluso más que los altos costos energéticos. A pesar de las reformas laborales destinadas a facilitar los contratos indefinidos, las empresas continúan enfrentándose a una oferta de trabajo que no satisface la demanda existente en el mercado laboral.
Las políticas actuales para atraer empleados han demostrado ser insuficientes, especialmente considerando que hay una mayoría de mujeres mayores de 50 años desempleadas, mientras que los hombres jóvenes parecen encontrar más facilidades para ser empleados. Esto crea un desajuste adicional en el contexto laboral del país, complicando aún más su recuperación económica.
Las bolsas europeas comienzan el año 2026 con proyecciones positivas, anticipando ganancias de entre el 10% y el 20% si logran romper resistencias clave.
Las bolsas europeas comienzan el año 2026 con proyecciones positivas, anticipando ganancias de entre el 10% y el 20% si logran romper resistencias clave.
En el caso particular de España, el Ibex 35 busca mantenerse por encima de los 17,000 puntos, mientras que la banca española presenta una tendencia alcista desde 2020. Los analistas sugieren que sería prudente que los inversores esperen correcciones de hasta un 20% en los precios para optimizar sus puntos de entrada en acciones de bancos como BBVA, CaixaBank y Banco Santander.
Las bolsas europeas comienzan el año 2026 con proyecciones positivas, anticipando ganancias de entre el 10% y el 20% si logran romper resistencias clave.
En el caso particular de España, el Ibex 35 busca mantenerse por encima de los 17,000 puntos, mientras que la banca española presenta una tendencia alcista desde 2020. Los analistas sugieren que sería prudente que los inversores esperen correcciones de hasta un 20% en los precios para optimizar sus puntos de entrada en acciones de bancos como BBVA, CaixaBank y Banco Santander.
Los expertos subrayan la importancia de mantener una disciplina inversora en este contexto, recomendando una pausa para observar ajustes específicos en el mercado, como el retroceso del 23,60% de Fibonacci. Esta estrategia podría abrir oportunidades valiosas tanto a medio como a largo plazo.
Las bolsas europeas comienzan el año 2026 con proyecciones positivas, anticipando ganancias de entre el 10% y el 20% si logran romper resistencias clave.
En el caso particular de España, el Ibex 35 busca mantenerse por encima de los 17,000 puntos, mientras que la banca española presenta una tendencia alcista desde 2020. Los analistas sugieren que sería prudente que los inversores esperen correcciones de hasta un 20% en los precios para optimizar sus puntos de entrada en acciones de bancos como BBVA, CaixaBank y Banco Santander.
Los expertos subrayan la importancia de mantener una disciplina inversora en este contexto, recomendando una pausa para observar ajustes específicos en el mercado, como el retroceso del 23,60% de Fibonacci. Esta estrategia podría abrir oportunidades valiosas tanto a medio como a largo plazo.
La gestión cuidadosa del riesgo y el análisis detallado son esenciales, dado que el mercado todavía se enfrenta a incertidumbres. Los inversores deben permanecer atentos a las fluctuaciones y preparar sus estrategias de acuerdo a la evolución del entorno económico.
Con el inicio de 2026, el Gobierno español se enfrenta al reto de aprobar los Presupuestos Generales en un entorno económico favorable pero con tensiones políticas.
Con el inicio de 2026, el Gobierno español se enfrenta al reto de aprobar los Presupuestos Generales en un entorno económico favorable pero con tensiones políticas.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 2,9% en el año anterior, junto con un mercado laboral robusto, son elementos positivos para la economía. A pesar de esto, la necesidad de obtener apoyo parlamentario complica el proceso de aprobación presupuestaria, lo que podría llevar a dificultades en la implementación de las políticas económicas planeadas por el Ejecutivo.
Con el inicio de 2026, el Gobierno español se enfrenta al reto de aprobar los Presupuestos Generales en un entorno económico favorable pero con tensiones políticas.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 2,9% en el año anterior, junto con un mercado laboral robusto, son elementos positivos para la economía. A pesar de esto, la necesidad de obtener apoyo parlamentario complica el proceso de aprobación presupuestaria, lo que podría llevar a dificultades en la implementación de las políticas económicas planeadas por el Ejecutivo.
Además, el Gobierno planea una reforma en la financiación autonómica, utilizando gran parte del aumento en la recaudación fiscal para ello. Este nuevo modelo busca mejorar la distribución de impuestos y el IVA, generando especial interés por los posibles beneficios que podría conllevar para Cataluña, especialmente en un contexto de elecciones regionales próximas donde partidos como Esquerra reclaman avances significativos en el concierto catalán.
Con el inicio de 2026, el Gobierno español se enfrenta al reto de aprobar los Presupuestos Generales en un entorno económico favorable pero con tensiones políticas.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 2,9% en el año anterior, junto con un mercado laboral robusto, son elementos positivos para la economía. A pesar de esto, la necesidad de obtener apoyo parlamentario complica el proceso de aprobación presupuestaria, lo que podría llevar a dificultades en la implementación de las políticas económicas planeadas por el Ejecutivo.
Además, el Gobierno planea una reforma en la financiación autonómica, utilizando gran parte del aumento en la recaudación fiscal para ello. Este nuevo modelo busca mejorar la distribución de impuestos y el IVA, generando especial interés por los posibles beneficios que podría conllevar para Cataluña, especialmente en un contexto de elecciones regionales próximas donde partidos como Esquerra reclaman avances significativos en el concierto catalán.
La Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha destacado que la mejora en la recaudación también permitirá incrementar el gasto público, incluyendo aumentos en pensiones y en el ámbito de defensa. Sin embargo, para que el gasto se materialice, es indispensable alcanzar un acuerdo en el Congreso, ya que se demandan 20.000 millones de euros adicionales para fortalecer el sistema de financiación. A pesar de las fricciones políticas, el Gobierno sigue siendo optimista respecto a la continuidad del crecimiento económico en un entorno global marcado por tensiones geopolíticas.
El índice bursátil español Ibex 35 cerró el año 2025 con un notable crecimiento del 49,3%, consolidándose como el segundo mejor año desde 1993.
En EE.UU., hay una paridad entre el número de desempleados y vacantes disponibles, un fenómeno inusual que contrasta con la situación en otros países como España.
En EE.UU., hay una paridad entre el número de desempleados y vacantes disponibles, un fenómeno inusual que contrasta con la situación en otros países como España.
Este fenómeno ha surgido debido al ‘efecto Trump’, donde desde 2017 la relación entre desempleados y vacantes ha experimentado fluctuaciones significativas. Durante la ‘Gran Renuncia’, los trabajadores lograron obtener un mayor poder de negociación respecto a sus salarios y condiciones laborales; sin embargo, la actual igualdad en números sugiere un estancamiento en la dinámica del mercado laboral.
En EE.UU., hay una paridad entre el número de desempleados y vacantes disponibles, un fenómeno inusual que contrasta con la situación en otros países como España.
Este fenómeno ha surgido debido al ‘efecto Trump’, donde desde 2017 la relación entre desempleados y vacantes ha experimentado fluctuaciones significativas. Durante la ‘Gran Renuncia’, los trabajadores lograron obtener un mayor poder de negociación respecto a sus salarios y condiciones laborales; sin embargo, la actual igualdad en números sugiere un estancamiento en la dinámica del mercado laboral.
La situación en EE.UU. plantea preocupaciones sobre el futuro económico, ya que la equilibrada cifra de desempleo y vacantes podría ser un indicativo de un crecimiento estancado, donde ambas partes en el mercado laboral parecen tener dificultad para avanzar.
En EE.UU., hay una paridad entre el número de desempleados y vacantes disponibles, un fenómeno inusual que contrasta con la situación en otros países como España.
Este fenómeno ha surgido debido al ‘efecto Trump’, donde desde 2017 la relación entre desempleados y vacantes ha experimentado fluctuaciones significativas. Durante la ‘Gran Renuncia’, los trabajadores lograron obtener un mayor poder de negociación respecto a sus salarios y condiciones laborales; sin embargo, la actual igualdad en números sugiere un estancamiento en la dinámica del mercado laboral.
La situación en EE.UU. plantea preocupaciones sobre el futuro económico, ya que la equilibrada cifra de desempleo y vacantes podría ser un indicativo de un crecimiento estancado, donde ambas partes en el mercado laboral parecen tener dificultad para avanzar.
Por otro lado, España también está enfrentando problemas similares, con altas tasas de desempleo y obstáculos para cubrir vacantes en sectores específicos, lo que resalta que los desafíos laborales no son exclusivos de EE.UU. y requieren una gestión eficaz en ambos países.
En 2025, el euro se ha revalorizado un 13,67% frente al dólar, impulsado por la desconfianza en la moneda estadounidense.
En 2025, el euro se ha revalorizado un 13,67% frente al dólar, impulsado por la desconfianza en la moneda estadounidense.
La revalorización del euro ha sido influenciada por las políticas de Trump y los recortes de la Reserva Federal, generando un momento de interés en los mercados financieros. Christine Lagarde, presidenta del BCE, destacó que estamos viviendo un ‘momento global del euro’. Sin embargo, a pesar de este fortalecimiento inicial, el euro perdió impulso en la segunda mitad del año debido a la inestabilidad política en Francia, lo que afectó las expectativas económicas.
En 2025, el euro se ha revalorizado un 13,67% frente al dólar, impulsado por la desconfianza en la moneda estadounidense.
La revalorización del euro ha sido influenciada por las políticas de Trump y los recortes de la Reserva Federal, generando un momento de interés en los mercados financieros. Christine Lagarde, presidenta del BCE, destacó que estamos viviendo un ‘momento global del euro’. Sin embargo, a pesar de este fortalecimiento inicial, el euro perdió impulso en la segunda mitad del año debido a la inestabilidad política en Francia, lo que afectó las expectativas económicas.
Se espera que el euro recupere su impulso en 2026, apoyado por un aumento en el gasto fiscal en Alemania, lo que podría beneficiar su valor. Esta recuperación proyectada plantea la posibilidad de presiones deflacionarias, afectando negativamente las exportaciones europeas, ya que un euro fuerte puede hacer que productos europeos sean más caros en los mercados internacionales.
En 2025, el euro se ha revalorizado un 13,67% frente al dólar, impulsado por la desconfianza en la moneda estadounidense.
La revalorización del euro ha sido influenciada por las políticas de Trump y los recortes de la Reserva Federal, generando un momento de interés en los mercados financieros. Christine Lagarde, presidenta del BCE, destacó que estamos viviendo un ‘momento global del euro’. Sin embargo, a pesar de este fortalecimiento inicial, el euro perdió impulso en la segunda mitad del año debido a la inestabilidad política en Francia, lo que afectó las expectativas económicas.
Se espera que el euro recupere su impulso en 2026, apoyado por un aumento en el gasto fiscal en Alemania, lo que podría beneficiar su valor. Esta recuperación proyectada plantea la posibilidad de presiones deflacionarias, afectando negativamente las exportaciones europeas, ya que un euro fuerte puede hacer que productos europeos sean más caros en los mercados internacionales.
A pesar de los desafíos que enfrenta el euro, un dólar más débil ha generado ventajas en el comercio de materias primas, aunque planteando un reto significativo para las exportaciones de Europa. Este contraste sugiere una compleja dinámica económica que requerirá atención cuidadosa por parte de los responsables de política monetaria en la región.
Las previsiones para el precio del petróleo en 2026 son inciertas debido a la actual sobreoferta de crudo.
Las previsiones para el precio del petróleo en 2026 son inciertas debido a la actual sobreoferta de crudo.
Actualmente, el barril Brent se cotiza a 62,3 dólares, lo que representa una caída considerable en comparación con los precios de 2022. Se estima que para finales de 2026, el precio podría estabilizarse alrededor de los 61,2 dólares, con proyecciones de expertos que oscilan entre 56 y 58 dólares.
Las previsiones para el precio del petróleo en 2026 son inciertas debido a la actual sobreoferta de crudo.
Actualmente, el barril Brent se cotiza a 62,3 dólares, lo que representa una caída considerable en comparación con los precios de 2022. Se estima que para finales de 2026, el precio podría estabilizarse alrededor de los 61,2 dólares, con proyecciones de expertos que oscilan entre 56 y 58 dólares.
Factores como la incertidumbre geopolítica, particularmente en países como Venezuela e Irán, así como una potencial intervención estadounidense en Venezuela, podrían influir en la fluctuación de los precios. Estas dinámicas políticas suelen tener un efecto directo en el mercado energético.
Las previsiones para el precio del petróleo en 2026 son inciertas debido a la actual sobreoferta de crudo.
Actualmente, el barril Brent se cotiza a 62,3 dólares, lo que representa una caída considerable en comparación con los precios de 2022. Se estima que para finales de 2026, el precio podría estabilizarse alrededor de los 61,2 dólares, con proyecciones de expertos que oscilan entre 56 y 58 dólares.
Factores como la incertidumbre geopolítica, particularmente en países como Venezuela e Irán, así como una potencial intervención estadounidense en Venezuela, podrían influir en la fluctuación de los precios. Estas dinámicas políticas suelen tener un efecto directo en el mercado energético.
Además, la OPEP+ podría encontrar dificultades para mantener su producción aumentada, lo que contribuiría a la inestabilidad de los precios a medio y largo plazo. Según la OIE, se anticipa un superávit considerable en el mercado, alcanzando hasta 4 millones de barriles diarios en 2026.

